Cómo elegir agencia digital: 8 preguntas antes de firmar
No son preguntas técnicas. Son las que separan una agencia que trabaja para usted de otra que, el día que quiera irse, descubrirá que tiene su negocio en las manos.
Escribimos esto siendo agencia, lo cual debería hacerle desconfiar un poco. Léalo con esa sospecha puesta: si alguna de estas preguntas nos deja a nosotros en mal lugar, mejor que la haga igual.
Las tres que no son negociables
El dominio a su nombre. Las cuentas de publicidad y analítica a nombre de su empresa. Una copia completa de la web al terminar. Con las tres, siempre puede irse. Sin ellas, irse significa empezar de cero.
Las ocho preguntas
¿A nombre de quién queda el dominio?
Un dominio registrado a nombre de la agencia le ata de la forma más barata y más difícil de deshacer. Debe estar a nombre de su empresa, con usted como contacto administrativo.
¿Las cuentas de Google Ads y Analytics son mías?
Si la cuenta publicitaria es de la agencia, el histórico de la campaña —que es lo que hace que funcione— no es suyo. El día que cambie, la nueva agencia empieza sin datos.
¿Quién va a llevar mi cuenta, en concreto?
No la agencia: la persona. Es habitual que quien firma la propuesta no sea quien hace el trabajo. No tiene nada de malo, siempre que lo sepa de antemano.
¿Qué pasa exactamente si quiero irme?
Pregúntelo el primer día, cuando la relación es buena y la respuesta es sincera. Una agencia tranquila con esta pregunta suele ser una buena señal.
¿Qué se mide y cómo lo veo?
Visitas no son clientes. Pida que se midan llamadas, formularios o ventas, y acceso a los paneles para verlo usted cuando quiera, no solo en el informe mensual.
¿Qué incluye exactamente el precio?
Dominio, alojamiento, textos, imágenes, mantenimiento. Las cuatro partidas que suelen aparecer después. Pida el desglose, no el total.
¿Me pueden enseñar trabajos que pueda verificar?
No capturas de pantalla: direcciones web que se puedan abrir. Si un caso de éxito no tiene URL, no es verificable.
¿Qué no van a hacer?
La respuesta más reveladora de todas. Una agencia que dice que hace absolutamente de todo —web, SEO, redes, vídeo, aplicaciones, publicidad— con un equipo de tres personas, está subcontratando o improvisando.
Señales de alarma
Nadie controla el algoritmo. Lo único garantizado es la factura.
Un número redondo y una lista de palabras bonitas. Pida partidas.
Doce meses puede tener sentido en SEO. En una web, no.
Si no se puede abrir y comprobar, no es un caso: es una captura.
Los descuentos que caducan esta tarde son una técnica de venta, no una oportunidad.
Si solo trata con comercial, sabrá cómo será el proyecto entero.
Qué precios son razonables en España
| Servicio | Rango habitual en España |
|---|---|
| Web corporativa de pyme | 800 € – 2.500 € |
| Tienda online | desde 1.800 € |
| SEO mensual | 400 € – 2.000 €/mes |
| SEO local | 200 € – 600 €/mes |
| Gestión de publicidad | 200 € – 800 €/mes |
Un precio muy por debajo del rango no es necesariamente un chollo: normalmente significa que algo no está incluido, o que quien lo hace va a dedicarle las horas que ese precio permite. Lo que debe preocuparle no es la cifra, sino no saber qué compra por ella.
Preguntas frecuentes
¿Qué debo pedir siempre por escrito a una agencia digital?
Tres cosas: que el dominio queda a su nombre, que las cuentas de publicidad y analítica se abren a nombre de su empresa, y que al terminar recibe una copia completa de la web. Con esas tres siempre puede cambiar de proveedor; sin ellas, cambiar significa empezar de cero.
¿Cuánto cuesta trabajar con una agencia digital en España?
Depende del servicio. Una web corporativa de pyme se mueve entre 800 € y 2.500 €. El SEO mensual entre 400 € y 2.000 €, y el local entre 200 € y 600 €. La gestión de publicidad, entre 200 € y 800 € al mes. Lo que debe hacerle desconfiar no es un precio alto ni bajo, sino un presupuesto sin desglose.
¿Es mala señal que una agencia no me garantice resultados?
Al contrario: es la señal buena. Nadie controla el algoritmo de Google ni lo que hagan sus competidores. Una agencia seria compromete el trabajo —qué hace, con qué frecuencia y cómo lo mide— y no el resultado. Quien le garantiza la primera posición le está garantizando la factura.
¿Qué hago si quiero cambiar de agencia?
Antes de comunicar nada, compruebe a nombre de quién están el dominio, el alojamiento y las cuentas de publicidad, y consiga una copia completa de la web. Con eso en la mano, el cambio es un trámite. Sin eso, es una negociación con alguien que ya sabe que se va.
¿Agencia grande o pequeña?
Lo que importa no es el tamaño sino quién hace su trabajo. En una agencia grande puede acabar con el perfil junior mientras el senior firma la propuesta; en una pequeña habla con quien lo hace, pero hay menos manos si algo urge. Pregunte directamente quién va a llevar su cuenta.
Háganos las ocho preguntas
Las respondemos por escrito antes de que contrate nada. Si alguna respuesta no le convence, habrá servido igual.
Hablar con nosotros